Mi corazón merece paciencia y gracia.
Me libero de la urgencia y elijo la presencia (F)
Mi sanación merece paciencia (F)
Mi alma recuerda su valía (XXL)
Libero el miedo y abrazo la verdad (L grande)
Tengo el poder de reconstruirme suavemente (L extragrande)
Me recupero más cada día (F)